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13 OCT

La cartuja de Parma, de Stendhal. Akal ediciones

Un remedio para los bloqueos lectores o para cuando no sabemos qué leer y queremos recuperar la pasión lectora. También para prender la mecha que hará que alguien que no sea muy lector se convierta en un lector empedernido.
La cartuja de Parma, de Stendhal. Akal ediciones

Cuando tenía 9 años me operaron del estrabismo que el sarampión me había dejado como secuela. Coincidía, además, que mi madre estaba a punto de dar a luz y no se podía quedar conmigo en el hospital por lo que mi acompañante fue mi abuelo Federico, padre de mi madre.

Mi abuelo leía mucho, casi todos mis recuerdos de él son leyendo, y leía de todo. Para no gastar demasiado (era ya maestro jubilado), siempre tenía a mano novelitas del oeste de Marcial Lafuente Estefanía que iba cambiando en el quiosco. Una y otra vez.

En aquella ocasión se pertrechó bien de novelas. Una semana en el hospital cuidándome iban a proporcionarle un montón de horas de lectura que había que alimentar.

Yo tenía los ojos vendados y me aburría como una ostra. Aunque me ilusionaba saber que al volver a casa iba a tener que utilizar gafas de sol y eso excitaba mi imaginación hasta límites insospechados, llegó un momento en que ya no podía más y me mostraba muy inquieto.

Mi abuelo se dio cuenta y sin decirme nada al respecto se limitó a comenzar a leer en voz alta lo que él estaba leyendo en ese momento:

"El 15 de mayo de 1796 entró en Milán el general Bonaparte al frente de aquel ejército que acababa de cruzar el puente de Lodi, anunciando, así, al mundo, que César y Alejandro Magno tenían por fin un sucesor".

Era el comienzo de "La Cartuja de Parma", escrita por Stendhal (aunque yo eso no lo sabía entonces ni falta que me hacía), y la semana que pasamos juntos, el leyendo y yo oyendo y viviendo en mi imaginación todo lo que mi abuelo me iba contando, no la olvidaré jamás.

Años más tarde, cuando cumplí 16 años, mi abuelo me regaló esa misma novela para mi cumpleaños.

Y la leí. Y supe que eran libros como ese los que quería leer.

Te podría contar muchas cosas de esta novela escrita en el siglo XIX. También cosas que otros que la han leído han dicho de ella, pero me voy a limitar a contarte que es una novela que te cuenta cómo era la Europa de las guerras napoleónicas y cómo era la sociedad que en ella vivía.

Que es una novela de amor, de desamor, de traiciones y de pasiones. Que es una lección de historia de esas que no se te olvidan cuando te la ha enseñado un buen maestro, de esas que se pueden contar al calor de una buena chimenea o alrededor de una mesa de cocina en una sobremesa de domingo.

Te cuento también que, mes a mes, y año a año, sigo esperando que aparezca una novela que me haga sentir como me hizo sentir en su día leer la Cartuja de Parma.

Mientras tanto, te recomiendo que la leas y luego me cuentas si exagero o no.

Ya sabes, en el enlace de abajo puedes comprar online una muy buena edición de Akal.

https://www.lanobel.com/libro/cartuja-de-parma_530132

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